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Comenzó ayer en Concepción del Uruguay, el juicio oral contra cuatro imputados, detenidos por el brutal crimen de Ramón Antonio Iuraca, un pensionado discapacitado de 54 años, asesinado en la madrugada del viernes 9 de marzo de 2007, caso que causó mayor estupor e indignación, dado la saña con la que actuaron los homicidas.
El hombre fue encontrado en su domicilio de calle Santa Teresita 907, esquina 14 de Julio, con distintas lesiones, atado y amordazado sobre su cama cubierta en sangre. Se supo que el deceso se produjo por un paro cardíaco generado por el estrés y asfixia, ya que los golpes que presentaba en el cráneo habían causado lesiones exteriores que no resultaron mortales.
En el lugar del crimen, ante la entonces jueza de Instrucción Estela Natal de Rebossio, se secuestraron elementos de vital importancia para el caso y se levantaron huellas de calzados, rastros y colillas de cigarrillos, que a la postre serían cruciales para dar con los ladrones y homicidas.
La tarea policial permitió detener a cuatro personas y el recupero de artefactos robados en el domicilio de calles Santa Teresita. Por el hecho fueron procesados Marcelo Enrique , de 29 años, y su pareja Estella Maris Maristain, de 28; así como Sonia Beatriz Ayala, de 28, y Jesús Javier González de 24.
Ayer se inició el juicio ante el tribunal integrado por los vocales, Fabián López Moras, Mariela Rojas de Dipretoro y Alberto Seró, oficiando de fiscal de Cámara Diego Young, que a su solicitud fue acompañado por el nuevo agente fiscal, Fernando Lombardi, al tiempo que la familia de la víctima está representada en la querella por Rubén Lobatto.
Los defensores Eduardo Bernasconi y María Fernanda Erramuspe, representaron a los imputados Sonia Ayala y Marcelo Chimento, respectivamente, en tanto que Jesús González es representado por Arturo Martínez Piñon y a Estella Maris Maristain la defiende Luis María Haddad.
Durante esta primera etapa se dio lectura a la requisitoria, en tanto que el informe señaló que Iuraca, que padecía problemas de retardo madurativo con una edad mental de 8 o 10 años, fue atacado violentamente, maniatado, golpeado en la cabeza y amordazado lo que le ocasionó principio de asfixia y un alto grado de estrés. Esa situación le provocó la muerte por paro cardíaco. También se destacaron las características personales violentas de los imputados González y Chimento. Uno de los elementos más importantes agregados al caso fue la declaración de un remisero al que las mujeres habían llamado para trasladar elementos que habían sacado del domicilio de la víctima. A él le manifestaron que Sonia Ayala se había peleado con su pareja y que se iba de la casa. Finalizada la lectura se señaló que Ayala, Chimento y González fueron llevados a juicio acusados de Homicidio en ocasión de robo, en tanto que Maristain fue acusada de ser Partícipe necesaria del hecho.
Luego de la requisitoria y una vez que los testigos prestaron juramento, para luego retirarse, se escuchó al abogado querellante que estuvo de acuerdo con la requisitoria fiscal, pero señaló que solicitaba que Maristain fuera sometida al juicio bajo los mismos cargos que las otras tres personas, pero por el delito de homicidio agravado por la alevosía y el concurso de dos o más personas, destacando el estado indefensión de Iuraca. Por otra parte Lobatto solicitó que Maristain, que goza de la excarcelación concedida tiempo atrás, sea detenida en forma inmediata, lo que fue rechazado por la defensa. Quien también se opuso a esta medida fue la propia Fiscalía.
Fuente: (Radio La Voz)
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