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- Quiero aclarar que no estoy en contra de la homosexualidad, que no padezco de homofobia, y que además tengo amigos con una orientación sexual hacia su mismo género (o sea homosexuales), los cuales aprecio mucho y creo que son grandes personas; mas creo que actualmente se está excediendo un límite, cual pienso ha de ser infrangible. Esto es el “matrimonio propiamente dicho”
El matrimonio propiamente dicho se ha definido a lo largo de la historia, pero de manera generalísima podría decirse que es una unión de vida entre hombre y mujer, con carácter de perpetuidad, cuyos fines normales son la satisfacción del amor, la mutua compañía y asistencia, la procreación y educación de los hijos. Portalis dice que es una sociedad de hombre y mujer que une para perpetuar su especie, para ayudarse, para socorrerse mutuamente, para llevar el peso de la vida y compartir su destino común. Citaré ahora también algunos ejemplos de juristas romanos, quienes de manera magistral han definido lo que es el matrimonio:
-“Unión de macho y hembra y consorcio de toda la vida, comunicación del derecho divino y humano” o también “El matrimonio es la unión de hombre y mujer, con el pleno consorcio de su vida y comunión del derecho divino y humano”. Ésta definición se la atribuye a Modestino.
-“Nupcias o matrimonio, es la unión de varón y mujer que contiene la costumbre indivisa de la vida” ó también, “las nupcias o matrimonio consisten en la unión del hombre y la mujer, comercio indivisible de la vida”. Ésta es la definición dada por Justiniano.
Ahora bien, a simple vista se puede ver que el primer carácter mencionado es la necesidad de diferente género. Cabe hacerse una pregunta, ¿por qué? De escueto modo podría decir que es menester, para la creación de un nuevo ser, la unión de dos seres de diferentes géneros; sea por fecundación asistida, es necesaria la unión de los gametos pertenecientes a los diferentes sexos. Con esto puedo decir que siendo el fin del matrimonio la procreación y conservación de la especie humana, sería una medida ‘contra natura’ aceptar un matrimonio cuyo fin es imposible de darse dado a la naturaleza de las cosas; de un gameto, perteneciente al género femenino, más el intento de unión de otro del mismo sexo, es TOTALMENTE IMPOSIBLE la generación de otro ser.
Ahondando aún más en el tema, dejando de lado la ya mencionada naturaleza sexual del hombre, podría también señalarse que el matrimonio entre homosexuales carecería de argumentos jurídicos; más, iría contra de las bases constitucionales del país.
¿Por qué digo esto? Paso a recordarles a muchos el preámbulo de nuestra constitución: "Nos, los representantes del pueblo de la Nación Argentina reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino; invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución para la Nación Argentina."
“invocando la protección de Dios, FUENTE DE TODA RAZÓN Y JUSTICIA(..)”
¿Qué quiere decir que se invoque la protección de Dios, siendo éste Fuente de toda Razón y Justicia? En principio, no queriendo ser reiterativo en el tema, cabe destacar que Dios ha impreso, en la naturaleza de todas las cosas, una estructura y una tendencia hacia un fin; prohibiendo que se perturbe este orden y mandando a que se conserve. Esta es la ley universal, eterna.
Ahora si es la protección de Dios la que invocamos, cabe hacerse preguntas bastantes serias: ¿por qué contradecir la estructura ontológica y teleológica que Dios ha impreso en nosotros? Mas si no se cree en Dios, ¿porqué no respetar a quiénes si? Ahora también, la protección que se invoca es la del Dios Católico, entonces siendo el matrimonio uno de los siete sacramentos de la Iglesia Católica y estando el matrimonio civil íntimamente ligado con el anterior, salvo algunas excepciones, podríamos decir que el primero es fuente del segundo, y éste (matrimonio civil) no puede ir en contra del matrimonio Sacramental de la Iglesia Católica; además en el artículo 2 de la constitución nacional que reza así : “El gobierno Federal sostiene el culto católico”; deja bastante clara la ligazón antes mencionada entre la Moral de la Iglesia Católica y el Estado; cual, en mí humilde opinión, no debería transgredir lo principios básicos del matrimonio; si bien en nuestro país los efectos jurídicos del matrimonio sacramental, en principio, están desvinculados del civil, pienso que las regulaciones legales no han de ser contrarias a los principios morales y religiosos, firme y universalmente vividos por la comunidad.
Es por eso que estoy en contra de la modificación del matrimonio; vuelvo a aclarar que no es cuestión de mero capricho mi aversión hacia ciertos grupos humanos, quienes reclaman “igualdad jurídica” (quienes parecen no comprender realmente el alcance y dimensión de lo dicho), sino que me opongo a que se contraríe la esencia del núcleo de la familia, (que a mi forma de pensar está dada en principio con el matrimonio) siendo esta institución la más importante y base de la sociedad; además que representaría un perjuicio y un detrimento a los valores morales tan trascendentes de la vida del Católico. Creo que jamás podría ser llamado "matrimonio" eso que están queriendo legislar.
Quizá mi perspectiva sea la equivocada y esté errando de principio a fin con esto que estoy diciendo; pero debido a mi concepción familiar, me es muy dificultoso pensar de otra manera. Cabe aclarar que como ser libre que soy, tengo derechos a manifestar mi manera de pensar, y en cuanto respetuosa sea la forma de hacerlo, sin calumnias, mentiras, ni ofensas, creo poder hacer una libre declaración de lo que pienso; mas el sentido de todo esto no es ofender a nadie, pido disculpas si de alguna manera he lastimado los sentimientos de alguna persona.
Álvaro Almará
Fuente: (RADIO LA VOZ)
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