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La Municipalidad de Paraná ha decidido ampliar la obra de desagüe que había empezado a hacer por administración a principios de marzo en la Bajada de Güemes, que constaba de una gran alcantarilla que cruzaba de lado a lado la calle, con la idea de captar el enorme caudal de agua que corre la pendiente con cada lluvia y desviarla hacia el arroyo. Pero la última lluvia fuerte se llevó gran parte de la barranca que da al arroyo, obligando a la Comuna a replantear la obra. Los nuevos trabajos incluirán la construcción de 10 sumideros vinculados con la alcantarilla original, el encauzamiento del agua a través de un caño corrugado, un muro de hormigón de 31 metros de largo y 2 de alto en la base de la barranca, que deberá ser reconstruida, y un sistema disipador de energía (para que el agua no llegue con tanta fuerza al arroyo). El presupuesto oficial para hacerlos asciende a $362.300. Para abaratar costos, la Municipalidad de Paraná hará ella misma la reconstrucción de barrancas –sobre el lado del Maccarone y sobre el Paseo Jardín- aunque se prevé que alquilará la maquinaria, ya que las retroexcavadoras existentes no podrían trabajar en otros sectores si son ocupadas allí, se agregó.
La obra de saneamiento se agrega a otros grandes trabajos que ya se han hecho en esta gestión municipal en la zona, como el alto muro de hormigón que protege el basamento de una casa particular al lado del Paseo Jardín ($240.000), y que el Municipio financió por entender que estaba en riesgo la seguridad pública.
La calle está cortada desde el 20 de febrero, cuando la lluvia se llevó la defensa de bolsas de arena que había sobre la barranca y causó grandes destrozos en la ya dañada trama vial.
EN RIESGO. Las “tareas adicionales a la cámara reja de la Bajada de Güemes” (la solución que se encaró en un primer término con las últimas precipitaciones de febrero) se pensaron después de que la última lluvia fuerte de marzo terminó de desmoronar las barrancas a ambos lados de la calle, tanto del lado del Paseo Jardín como del lado del barrio Maccarone. Es decir, se trata de trabajos “de urgencia”, porque está “en peligro de derrumbe la calle”, según se informó. Tanto es así que el proyecto de Infraestructura se aprueba por decreto del 31 de marzo, menos de un mes después de que se iniciara la alcantarilla por administración como única obra de desagüe para la zona. “Se estaba construyendo la cámara y reja y continuaría con una cañería hasta la arroyo. Pero la lluvia (mediados de marzo) se llevó parte de la barranca sobre la que se iba a apoyar la cañería”, explicó Rosario Romero, secretaria de Planificación.
El texto que fundamenta el proyecto diseñado por Obras Viales lo dice crudamente: “Las últimas precipitaciones (en plena ejecución de la cámara reja) volcaron los excedentes pluviales directamente por la barranca aledaña provocando una enorme socavación en ambos laterales, destrozando totalmente el canal de vuelco al afluente del arroyo”, se señala. “Es imperativo, a la mayor brevedad posible, ejecutar las obras a fin de restablecer las barrancas y fundamentalmente disponer las captaciones necesarias pues, de continuar el vuelco sobre las mismas, peligra seriamente la propia calzada de la Bajada de Güemes”.
DETALLES. De acuerdo con lo que Romero detalló a esta Hoja, para conducir las aguas captadas por la cámara reja se colocará un caño plástico de gran porte caño “hasta el disipador de abajo”, un sistema de material que se construye “para disminuir el impacto de la aguas sobre La Santigueña”. Adyacente a la desembocadura del caño, se hará un muro de hormigón armado de 15,46 metros a cada lado del conducto. Y asimismo, se construirá un canal, también de hormigón, para contener el caño plástico.
En tanto, volviendo a la cámara reja sobre calle Güemes, arriba, a ambos lados de la calzada, hacia Moreno, se realizarán dos baterías de cinco sumideros (ver gráfico), conectados con la gran alcantarilla reja, desde donde a su vez se canalizarán todas esas aguas por el caño de 1,20 de diámetro hacia La Santiagüeña.
Todo esto lo hará la contratista, pero mientras tanto la Comuna se encargará de reconstruir la barranca con maquinaria que es posible sea alquilada: rellenará los desmoronamientos tanto del lado del Maccarone como del Paseo Jardín y arriba sembrará pasto. “El relleno compactado lo va a hacer la Municipalidad por administración, si es necesario contratando máquinas específicas, pues las máquinas de propiedad del Municipio se ocupan en otra cosa y se quiere evitar que se interrumpan las tareas” de relleno, explicó Romero. Comentó finalmente que en un primer momento se pensó en contratar también ese trabajo, pero los costos la disuadieron. “Vimos que una tarea de rellenado y compactado de gran volumen de material, que vamos a tener que transportar al lal lugar, nos iba a costar $180 mil; más el revestimiento con tepes (tierra negra y gramilla), que saldría $91 mil pesos”, por lo cual se decidió hacerlo por administración.
El dato
600 MIL Sería, redondeando, la suma que invertirá la Comuna en la Bajada de Güemes con la obra de ampliación de la alcantarilla: $362.333 para la obra de ingeniería (sumideros, caño, canal, muro de contención, disipador de energía) y $190.000 para la reconstrucción de barrancas y recubrimiento con tepes, según la Secretaría de Planificación comunal.
Licitación a breviada
EL PROCESO LICITATORIO para adjudicar la obra de saneamiento en Güemes será “abreviado”, es decir con plazos más cortos que los normales a causa “de la urgencia” con la que, según la Comuna, se imponen los trabajos. Así, el decreto 387/10 que fija el llamado a licitación es del 31 marzo y el 12 de abril ya se estarán abriendo los sobres para adjudicar la obra. “El proceso abreviado está autorizado por el artículo 26 de la ordenanza de Contabilidad 6173”, aclaró Rosario Romero, secretaria de Planificación
Fuente: (Radio La Voz)
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